1. Cuídate físicamente, pero también aprende a reconocer tus emociones porque son igual de importantes. Ponlas nombre y no intentes juzgarlas, únicamente vívelas.
  2. Aprende a reconocer, expresar y manejar tus emociones. La terapia cognitivo-conductual se basa en la relación entre pensamientos y emociones y, estas últimas, no las categoriza en positivas o negativas, sino en adaptativas o desadaptativas.
  3. Plantea tus problemas como se hará en terapia psicológica: Intenta buscar indicadores objetivos, no magnifiques las cosas e intenta verlas con sus pros y sus contras identificando las posibles soluciones que puedas llevar a cabo.
  4. Aprende a  valorar que te lleva a ver las cosas tan negativas y si puedes hacer algo para no sufrir por algunas cosas. Tú eres el actor de tu vida y puedes aprender a interpretar los contratiempos de otra manera. La terapia cognitivo-conductual te llevará a ello.
  5. Los problemas son parte de la vida: verlos negativos o positivos depende de nosotros, y resolverlos también. Sé que esto es difícil en algunas ocasiones pero la psicología mantiene que esto es posible y que siempre se puede cambiar esa visión adoptando una postura activa para afrontarlos.
  6. Potencia lo bueno de tu vida: Esa actividad que te permite dedicarte un tiempo a ti mismo, la reunión de todos los miércoles con tus amigas o un ratito al día para quererte como si fueras tu mejor amigo. Muchas veces nos castigamos sin esas cosas que nos hacen sentir bien.
  7. Los pensamientos tienen mucho que ver con las emociones. Si tú piensas en neutro sentirás en neutro, si lo haces en positivo sentirás en positivo y si piensas en negativo sentirás en negativo. Además, las emociones están relacionadas con la salud. Por lo tanto, la terapia psicológica dice que si piensas mal, sentirás mal y eso se verá reflejado en tu salud. Tú tienes el poder de modificar esta relación.
  8. Aprende a relajarte buscando un tiempo al día para ti. En esos minutos que disfrutes para ti no te centres en pensamientos concretos, no intentes resolver problemas y deja que los sentimientos estén. La terapia psicológica de tercera generación refleja la importancia de la meditación en la forma de afrontar la vida.
  9. Mírate al espejo y practica la aceptación. No te insultes, no recalques continuamente lo que está mal y no dejes de perdonarte cuando haces algo erróneo igual que perdonarías a la persona que más quieres. La autoaceptación es el primer paso para el bienestar psicológico.
  10. Si tus pensamientos y emociones te desbordan no dudes en acudir a un psicólogo en Madrid, aunque también puedes optar por la terapia online. Es el primer paso para alcanzar el bienestar psicológico.