¿Depresión o tristeza?

La depresión es un trastorno del estado de ánimo  que muchas veces no es comprendido por la persona que lo vive, ni por los que están a su alrededor, porque la mayoría de los síntomas no se ven. En la sociedad occidental se utiliza a menudo la expresión “estoy deprimido” para referirse a la sensación de tristeza pasajera que podemos sentir en algunas ocasiones, cuando la depresión es mucho más.

¿Qué es la depresión?

La depresión es vivir un bajo estado de ánimo que puede ser tristeza o irritabilidad, pérdida de interés por las actividades cotidianas, dificultades para dormir (a veces no te puedes levantar de la cama porque sientes que la misma te atrapa, o bien estás en ella sin poder dejar de pensar en tus preocupaciones), problemas con la alimentación (no puedes parar de comer o tienes dificultad para probar bocado), enlentecimiento en tus actividades diarias, pérdida de energía, pensamientos negativos sobre tu vida (sensación de culpa o de inutilidad), disminución de la capacidad de la concentración y, en algunas ocasiones, algo de lo que cuesta hablar: la idea de suicidarse.

¿Cómo es la terapia?

Así que, como veis, la depresión es algo más que estar triste, porque ese síntoma tiene que ir acompañado de algunos de los otros. El tiempo que se den estos también será importante, pero el modo de tratarla desde la psicología cognitiva-conductual es el mismo. El comienzo de la terapia consistirá en identificar los pensamientos que la persona tiene sobre sí misma, sobre el mundo y sobre el futuro (lo que piensas define tu mundo) para después enseñar a la persona a cambiarlos; aprender a identificar las actividades satisfactorias (al principio será difícil porque no se suele encontrar satisfacción casi en ninguna); higiene del sueño(http://www.tupsicoterapiamadrid.com/habitos-saludables-para-dormir/); técnicas para aprender habilidades sociales; marcar objetivos a corto, medio y largo plazo; y no evitar hablar de la idea de suicidio, por mucho que cueste pronunciarse sobre ello, porque hacerlo solo ayuda a no hacer visible lo que está pasando por nuestra cabeza.

La depresión es un monstruo que ocupa nuestra mente, a veces cuesta echarlo, pero seguro que, haciendo terapia, conseguirás desarrollar pensamientos más adecuados, generar actividades que te gusten y, aprender a sentirte mejor contigo mismo.

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