Hipocondría

Hipocondría: cuando la preocupación a estar enfermo se vuelve realidad

La hipocondría es un trastorno psiquiátrico que se caracteriza por la creencia absoluta de sufrir una enfermedad grave. Las personas que lo padecen tienen miedo, que es el componente emocional clave de este trastorno.

Ante la presencia de un síntoma, la persona lo atribuye a una enfermedad letal, aunque acuda al médico y le diga que no tiene nada. La excesiva preocupación, el querer controlar su propio cuerpo y de los síntomas que puedan padecer, y la manera de gestionar el miedo les hace imaginar que pueden estar enfermos de verdad. 

«En la hipocondría se atribuye el miedo a enfermedades que te deterioran poco a poco como pueden ser el cáncer, el VIH o fibromialgia, entre otras´´.

La mayoría de pacientes hipocondríacos describen los síntomas con minuciosidad, acuden al médico muchas veces para que les exploren y se sugestionan rápidamente de forma negativa.

Las personas hipocondríacas viven con ansiedad y estrés, y les perjudica a la hora de relacionarse social y laboralmente.

¿Cómo se puede llegar a manejar esta situación para no caer realmente en un estado anímico peor?

 | Cómo gestionar el miedo a no enfermar

 

En el caso de la hipocondría, no es adecuado buscar la seguridad en fuentes informativas que hablan de los síntomas que padeces. La persona con hipocondría presta más atención a la información que más encaja con sus síntomas y deja de lado el resto. Buscar información en internet alimenta al miedo ya que es interpretada de una forma incorrecta y, por tanto, genera ansiedad. 

Tiene que empezar a asumir que no le ocurre nada, y dejar de lado las búsquedas incorrectas para gestionar este miedo.

  1. Lo primero, dejar de controlar las sensaciones físicas y de ir a chequeo médico con frecuencia para dejar de lado el papel del enfermo.
  2. Lo segundo, entender que no tiene tolerancia sobre el miedo  ya que intenta no sentirlo y lo intenta apaciguar de alguna manera. Cuánto más lo evitas más grande se hace. Hay que prestarle mayor atención al problema y no al miedo en sí para resolverlo.

 Aquí les voy a dejar algunas claves esenciales para ayudar a una persona que sufre este trastorno psicológico:

 | Cómo ayudar a alguien que sufre hipocondría

 

  • Animarle a pedir ayuda psicológica. Probablemente la situación hace que te sientas lejos de la solución ya que supera nuestros propios recursos. Nos provoca la sensación de desgaste Hacer razonar a esa persona tampoco ayuda. Por tanto, hay que ayudar y animar a pedir ayuda psicológica cuanto antes. Al igual que se tiene un dolor muscular y acudir al fisioterapeuta es lo más normal, el dolor anímico se trata con terapia psicológica.
  • Evitar hacer valoraciones negativas. Cuando una persona debido a su malestar y ansiedad manifiesta cómo se siente o qué es lo que tiene no hay que hacer un juicio de ello ni contestarle con valoraciones negativas. Hay que empatizar y así entenderemos que sus acciones son la consecuencia de lo mal que se siente. Evitar, por tanto, expresiones como: «eso no es nada´´,« ya verás que te dice el médico que no es para tanto´´o «Pero, si ya te ha dicho el médico que no, ¿ por qué quieres ir otra vez?´´.
  • Conducirle a desarrollar actividades alternativas a las conductas sobreprotección. Ocupar el tiempo en planes de ocio agradables para el individuo ante la preocupación por la preocupación que siente es realmente positivo. Desde dar paseos, ir al cine , visitar museos y realizar deporte, con el fin del bienestar que genera a posteriori y evitar que durante el proceso tenga la tentación de autoexplorarse de nuevo. 
  • No sobreproteger. Cada uno tenemos que tener claro cuáles son nuestros límites y qué cosas no podemos controlar para poder ayudar a una persona que sufre hipocondría. Este trastorno genera  agotamiento mental ya que a veces te sientes responsable.

Una de las formas de manejar el miedo es trabajar e indagar  sobre él hasta aceptarlo. Si no eres capaz de hacerlo solo, lo más recomendable sería con ayuda de algún terapeuta que te ayude a gestionar de forma correcta dicho miedo para salir airoso de la situación. Gestionar mal los miedos derivan a enfermedades psicológicas.

 

 

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