La pareja

El amor es conducta, y es que una pareja es feliz y “se siente enamorada” cuando ambos componentes de la misma se implican frecuentemente en conductas que les hacen sentirse queridos y desear afectivamente la relación.  La conducta no es algo que se dé de modo aislado en el tiempo y el espacio. Por el contrario, nuestro comportamiento está siendo influido por su medio ambiente e influye a su vez en él. Nuestra pareja es una de las personas con la que actuamos más frecuentemente. Conociendo los principios de comportamiento, los podremos utilizar para ser más eficaces a la hora de cambiar la relación de modo que nos resulte más satisfactoria.

Fortalecer o enseñar conductas

El refuerzo positivo se utiliza para conseguir que la frecuencia de una conducta se incremente o se intensifique hay que responder de forma placentera al que emite dicha conducta. Puede ser verbal o conductual.

Desarrollar nuevas conductas

Nosotros podemos potenciar nuestra pareja reforzando cada pequeño paso cercano a la conducta que queremos que la otra persona desarrolle o enseñándole como se hace. Esto último se llama modelado consiste en enseñar a su pareja cómo desea que se comporte,  ejecutando usted esa conducta.

Detener y extinguir conductas inadecuadas

Para impedir que alguien siga actuando de un modo inadecuado, debemos intentar que esa persona no reciba constantemente refuerzos tras la emisión de esa conducta inadecuada. Por ello no debemos prestarle atención (críticas…) inmediatamente después de que su pareja exhiba conductas que usted desea disminuir. Los malos humores y los enfados disminuirán si los ignoramos. Por otro lado, para impedir que el otro actúe de un modo inadecuado, puede usted reforzar una acción alternativa o sustituta que sea incompatible con la primera o no pueda ser ejecutada al mismo tiempo.

Principio de información sobre las ejecuciones de la conducta del otro

Facilitar información sobre cómo tu pareja ejecuta determinadas conductas supone un medio básico para cambiar, fortalecer o extinguir dichos comportamientos.

Para que esta información sea adecuada y efectiva debemos tener en cuenta las siguientes reglas que se aprenden en terapia de pareja:

-Primero, dele la información positiva y efectiva, comience informándole de aquello que haya hecho bien.

-Es adecuado que seamos específicos con nuestros comentarios (comentar de la conducta, no de la persona).

-La información negativa debemos darla en forma de alternativa sugerida.

-La información que demos lo hacemos como “opinión personal” y no es adecuado hablar a nuestra pareja desde una posición de autoridad.

-Evitaremos expresiones como “nunca”, “siempre” o equivalentes.

-Expondremos nuestras críticas como hipótesis.

-Evitaremos el sarcasmo y la ironía.

-Evitaremos los juicios de evaluación moral.

-Citaremos la evidencia observable, cuando sea posible.

-Permitiremos al otro ignorar nuestras sugerencias. Revisarlas, incorporarlas o escogerlas.

-Haremos preguntas o sugerencias, no acusaciones. Las acusaciones ponen a la gente a la defensiva y raramente ayudan a encontrar soluciones.

-No acumularemos resentimientos. Esto lleva a explotar en cualquier momento y dificulta actuar de modo eficaz. Comentaremos diariamente o semanalmente los aspectos a mejorar en el comportamiento de cada uno.

¡Gracias por leerme y espero haberos ayudado!