¿Qué es lo que hace que pospongas tus acciones?

Es un motivo muy frecuente de consulta, el hecho de que mucha gente se siente mal por no cumplir los objetivos que tienen. El no poder llevarlos a cabo muchísimas veces les hace sentir autodesprecio y que no van a ser valorados por los otros, precisamente por esa falta de capacidad de ser dueño de sus acciones. Por ello, me he animado a escribir este artículo ¿Quieres saber la manera de no posponer?

¿Qué va antes, la motivación, o la acción?

La mayoría de las veces nos decimos a nosotros que no tener ganas de hacer algo; que nos aburre; que no es lo que realmente queremos hacer. Y nos pasamos mucho tiempo de nuestro día viviendo de las ensoñaciones de buscar lo que creemos que sí que nos gustaría hacer. Pues bien, esta no es la fórmula.

La única manera de tener motivación es poner en marcha la acción. La primera es consecuencia, en la mayoría de las ocasiones, de la segunda. Y al ver las consecuencias positivas de la acción vendrá la motivación, y tras esta más acción.

¿Qué podemos hacer para ello? Agendar las tareas que tenemos que realizar, e ir tachando las realizadas.

¿Cómo piensas que es alguien productivo?

Este es otro mito que tienen algunas personas, el como piensan que consiguen resultados las personas productivas y, sobre todo, cómo se sienten mientras lo están llevando a cabo. Suelen pensar que el modelo de la productividad es fácil, que en realizar las acciones que acompañan al éxito no hay cansancio, estrés o pereza. Y no es así. Lo que sí que ocurre es que la mayoría de la gente productiva ha tenido que trabajar su frustración e incertidumbre.

Sí, que es importante distinguir que, en general, lo que ocurre es que los errores o tropiezos se suelen ver, en el caso de los no postergadores, como algo que puede ocurrir, pero que no les aleja de su meta.

¿Fracaso o éxito? ¿Hay que elegir?

Odio estas palabras. Mucho. Creo que son la clave de muchas situaciones que veo en terapia. Estamos enganchados al éxito, y con ello al fracaso.

El vivir la vida queriendo ser exitoso significa que vas a estar viviendo la misma a través de tus logros, de lo que haces. Y eso es muy estresante. Es estar todo el rato haciendo las acciones desde la utilidad, y si no consideras, o no consideran, que lo son, ya estaría todo acabado.

Por favor, haz cosas que no tengan ninguna utilidad social, disfruta con ellas, y sal mucho de tus líneas marcadas. O de las que te han marcado.

Recompensa todo lo que hagas.

Yo hay algo que postergaba hasta hace relativamente poco. Los impuestos. Siempre mandaba a mi gestor las facturas y libros de contabilidad al límite. Desde aquí le pido perdón, porque en ocasiones obstaculizaba su trabajo.

Pues bien, al convertirse en un problema busqué una solución ¿Cuál es? He convertido el día de hacer los impuestos es una fiesta para mí. Mientras los hago, escucho la música, pero después de hacerlos me doy un tiempo para mí y me mando mensajes positivos sobre lo satisfecha que estoy.

¿Sabéis cuál es el problema? La mayoría de nosotros hacemos nuestras tareas enviándonos mensajes negativos sobre las mismas o sobre nuestra capacidad. Os invito a cambiar el método y cada vez que hacéis algo, por absurdo que os parezca, os enviéis mensajes positivos. Van a cambiar vuestras ganas casi seguro.

Maneja la comunicación asertiva.

Es muy probable que no te sientas bien haciendo cosas que no te gustan hacer. Por ello te pido que, las que puedas, las dejes de hacer si no son de tu apetencia. Es decir, si la amiga de tu mejor amiga te ha invitado a una fiesta a la que no te apetece nada ir, por favor, no vayas.  Sé que es muy probable que pienses que si dices que no vas se van a enfadar, pero me gustaría que comenzases a pensar más allá¿Prefiero estar enfadado yo conmigo, o que alguien se enfade conmigo? La única persona que va a permanecer hasta al final eres tú.

¡Adiós postergación!

Blanca de Lamo Guerras

Psicóloga en Tu Psicoterapia Madrid